¿Podrá el arte curarme de la vida? M. Proust.
Suyo es ahora el silencio. Cuando conocí a Javier Fernando Páez Ariza era un hombre colmado de sueños y al despedirse de mí en aquella mañana del 18 de enero aprecié en su mirada que seguía aferrado a la vida y con sus sueños ahí en espera de poder realizarlos. Habló casi todo el tiempo de su deseo de continuar con los estudios de Literatura, palabras que narraban la vida, una tras otra, sin importar el final, inmunes al olvido. Javier Fernando falleció en la ciudad de Bogotá el 21 de marzo de 2010 rodeado de su familia y sus seres queridos.
Yaneth Lizarazo
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